Hoy, en este Viernes Santo, contemplamos el camino de la cruz.
Cada estación del Vía Crucis nos invita a detenernos, a mirar con el corazón y a acompañar a Jesús en su entrega, reconociendo también el dolor y la esperanza presentes en nuestra realidad.
Que este recorrido nos ayude a renovar nuestra Fe, a fortalecer el compromiso con los demás y a descubrir, incluso en medio del sufrimiento, la fuerza del amor que transforma.